marzo 11, 2007

dEsCaLZaRsE

Quisiera andar descalzo por los parques,
sentir como la hierba fresca se cuela entre mis dedos.
Quiero ir a trabajar y descalzarme, ir al videoclub y descalzarme.


Ni zapatos, ni zapatillas, ni pantuflas, ni botas, ni chanclas, ni zuecos, ni mocasines, ni huarache, ni nauticos, ni botines, ni sandalias, ni zancos, ni zapatitos de charol, ni bailarinas, ni alpargatas. dEscaLzo.



Quisiera...
pasar descalzo por los recuerdos que un día como hoy me trae.
descalzar las lágrimas por la incomprensión, por la impotencia, por la injusticia (la de aquí, la de allí), y sentirme liberado de la angustia de compartir el ser humanidad con tanto desalmado.




descalzar tus sentimientos, arrodillarme ante ti, sujetar tu talón de aquiles, provocarte alvio.


bailar descalzo en bares y discotecas, ir al cine descalzo. Pisar el asfalto, las aceras, la arena, el cemento, las moquetas y alfombras, el parquet y la tarima flotante.


Descalzar...
al culpable, y verle arrepentirse. Al inocente y verle sonreir. Al tiempo y poder corregir los errores más dolorosos. A la esperanza y que por fin se cumpla.

tanto sueño roto, tanta pesadilla provocada, tan poca intención por mejorar el mundo, tanta mirada obcecada en devolver el mal causado en vez de corregirlo.

Mis pies no están limpios, pero los cuido. Sus pies están podridos. Los hay que camina sobre brasa, sobre cristales, sobre minas antipersonas. Hay 396 pies que hace 3 años dejaron involuntariamente de decidir si querian ir descalzos. No sé cuantos habrá que quisieron ver muertos esos pies. Sé que hay pies vivos que hace 3 años que quedaron muertos... 3 años de que rompí a llorar.

Descálzate y siente esa efímera liberación de la angustia.

Aun no lo puedo comprender, no quiero comprenderlo nunca, QUIERO descalzarme en este mundo, y pasear mientras pueda.

1 comentario:

divagaciones arantxistas dijo...

Yo también quiero ir siempre descalza. Aunque el resto de zapatos estúpidos se queden mirando mis pies desnudos. POr lo menos algunos ya nos hemos desatado los cordones, que no es poco.
Espero su visita bloggera, caballero. Hay nuevas palabras aguardándole.