mayo 31, 2007

lA nOChE qUe La lUNa saLiÓ TardE

Salían tus pies volando

con alegres botes,

yo mientras me agachaba a poner la oreja

y escuchar en la tierra todos tus pasos.


Te tumbaste en la plaza de lavapies

y yo miraba el cielo buscando un sueño

que como un enjambre te envolviera.


Se te iban solas las manos pintando estrEllas,

mis ojos parecían dos cometas rojos

que intentaban conseguir

ver crecer la hierba.


El sonido de tus pasos al alejarte

guiaban el ritmo de mis parpadeos,

mientras el cielo estaba cada vez más bonito.

Caí despaldas de levantar la cabeza y por fin

pude oír crecer la hierba...

1 comentario:

divagaciones arantxistas dijo...

Hierba verde verdoseando...
Qué bueno volver a verte.Aunque poquito.
Puedes pasarte por mi blog, ya hay una cosita nueva.